La empresa estadounidense Palantir Technologies se ha convertido en uno de los principales proveedores de inteligencia artificial y análisis de datos para la OTAN y varios ejércitos europeos. Desde 2025, el sistema Maven Smart System de Palantir opera en estructuras de mando de la Alianza Atlántica tras una de las adquisiciones más rápidas de su historia. Reino Unido ha reforzado su colaboración con contratos millonarios y Polonia también ha iniciado la integración de sus soluciones en las Fuerzas Armadas, consolidando la presencia de la compañía en al menos seis ejércitos europeos y en organismos clave de la OTAN.
Sin embargo, Alemania ha decidido seguir un camino diferente. La Bundeswehr ha excluido a Palantir de su futuro proyecto de nube militar e inteligencia artificial por motivos de seguridad y soberanía tecnológica. Las autoridades alemanas consideran prioritario que el control de los datos militares permanezca íntegramente en manos nacionales y están evaluando alternativas europeas, entre ellas la francesa ChapsVision y empresas alemanas como Almato y Orcrist. La decisión refleja un debate cada vez más intenso en Europa sobre la dependencia de tecnologías estratégicas estadounidenses en ámbitos críticos como la defensa, la inteligencia artificial y el procesamiento de datos militares




