Nigeria, el país más poblado de África y una de las economías más dinámicas del continente, se perfila como un actor clave en el futuro africano. Con un crecimiento demográfico acelerado, abundantes recursos naturales y una creciente diversificación económica, el país aspira a consolidarse como líder regional y motor de desarrollo. Sin embargo, este potencial convive con importantes desafíos estructurales, como la inseguridad, la corrupción y las profundas divisiones sociales y territoriales. El equilibrio entre estas oportunidades y obstáculos determinará si Nigeria logra traducir su peso demográfico y económico en un verdadero liderazgo continental.