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De Cataluña a Ceuta y Melilla: Israel y las grietas territoriales de España

En 2016, en pleno avance del procés, el Govern de Carles Puigdemont miró hacia Israel para reforzar capacidades propias de seguridad e inteligencia. Una delegación de la Generalitat viajó a Tel Aviv y mantuvo contactos con la empresa israelí International Security & Defense Systems (ISDS) para explorar la adquisición de material de intervención y ciberseguridad. La operación llegó a situarse inicialmente en hasta 27 millones de euros. La compra nunca se ejecutó, pero el episodio resulta significativo: el proyecto separatista catalán buscaba fuera de España capacidades propias en un ámbito especialmente sensible como la seguridad. (El Confidencial)

Una década después, la soberanía territorial española vuelve a entrar en el tablero internacional, esta vez por Ceuta y Melilla. En plena crisis de Ceuta, Danny Danon, embajador de Israel ante Naciones Unidas, cuestionó públicamente a España al referirse a sus “enclaves coloniales en África”, en alusión a ambas ciudades.

Cataluña, Ceuta y Melilla son realidades diferentes, pero existe un elemento común que merece nuestra atención: las fracturas territoriales españolas pueden convertirse en espacios de interés y presión para actores exteriores. Ayer vimos a un Govern separatista buscando capacidades de seguridad en Israel; hoy vemos a un representante israelí introducir el lenguaje del “colonialismo” en una disputa que afecta directamente a la integridad territorial española. El intento de Puigdemont forma parte de un historial que conviene conocer, especialmente cuando vuelven a cruzarse separatismo, intereses extranjeros y cuestionamientos sobre nuestras fronteras.

Los españoles deberíamos prestar mucha más atención a quién toca nuestras vulnerabilidades territoriales, qué intereses persigue y con quién mantiene relaciones. No basta con observar cada episodio de manera aislada: también debemos estudiar las conexiones, interlocutores y convergencias de intereses que aparecen alrededor de ellos. Porque las grietas internas de un Estado pueden convertirse rápidamente en instrumentos de presión exterior. ¿Hasta qué punto están conectados, por intereses, relaciones o alianzas, los distintos actores que encuentran una oportunidad en debilitar la unidad y la soberanía de España?



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Alejandra Fernández

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