El franco CFA: entre la estabilidad económica y la herencia colonial francesa.
El origen del sistema de la arquitectura monetaria en África occidental y central.
El franco CFA constituye una unión monetaria regional con política monetaria común en África, es también uno de los sistemas de integración monetaria más longevos del mundo. El franco CFA fue creado el 26 de diciembre de 1945 con la ratificación por parte de Francia de los acuerdos de Bretton Woods y la reorganización del sistema monetario imperial. El acrónimo CFA significa Franc des Colonies Françaises d’Afrique, una moneda que se integraba plenamente en el sistema financiero de la Francia metropolitana.1
Tras la independencia de los estados africanos en la década de los años sesenta, el sistema se mantuvo con acuerdos de cooperación monetaria firmados entre Francia y los nuevos estados independientes. El acrónimo, cambió en Communauté Financière Africaine en la zona de África Occidental y en Coopération Financière en Afrique Centrale en África Central.2
Con la diferenciación en dos zonas, han derivado de consecuencia dos áreas monetarias diferentes: La Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA), gestionada por el Banco Central de los estados de África Occidental (BCEAO) y la Comunidad Economica y Monetaria de África Central (CEMAC), gestionada por el Banco de los Estados de África Central (BEAC)3
Ambas monedas mantienen un cambio fijo con el euro desde 1999, tras sustituir el cambio con el franco francés. Eso comporta la renuncia a la flotación monetaria autónoma y una subordinación de la política monetaria atada a una macroeconomía externa, la europea en este caso. La convertibilidad del franco CFA al euro es garantizada por el Tesoro francés el cual elimina riesgo de crisis cambiarias por falta de divisas.4
Desde el punto de vista de dependencia financiera, el CFA puede analizarse como un instrumento que limita la autonomía estructural de los estados africanos. El sistema así creado, restringe herramientas financieras como la devaluación o la expansión monetaria.
Los profesores Pigeud y Sylla, autores de “L’arme invisible de la Françafrique: Une histoire du franc CFA. La Découverte.2018” , sostienen que el sistema perpetúa una relación asimétrica heredada del periodo colonial. Donde la estabilidad monetaria se logra al precio de una subordinación estructural5. Sin embargo, el CFA ha proporcionado estabilidad de precios y menor volatilidad en comparación con otros países africanos que no son miembros de la moneda en cuestión.
El Fondo Monetario Internacional destaca que la disciplina monetaria ha contribuido a mantener tasas de inflación moderadas en ambas zonas.6
La arquitectura del Franco CFA combina: la integración financiera y económica de varios países africanos, disciplina externa europea y herencia histórica colonial. Estos factores juntos la convierten en un objeto privilegiado de estudio para el análisis geopolítico contemporáneo.
1,2,5 – Pigeaud & Sylla. L’arme invisible de la Françafrique: Une histoire du franc CFA. La Découverte.2018
3,4 – Agbor. The future of the CFA Franc Zone. African Development Review. 2012
6 – Fondo Monetario Internacional (IMF). Exchange Rate Arrangements and Monetary Policy Frameworks in Sub-Saharan Africa.
Espacio geográfico y peso estratégico del CFA
El franco CFA se utiliza en 14 estados africanos divididos en dos bloques regionales: Occidentales y Centrales.
XOF (Franc de la Communauté Financière d’Africa): Benín, Burkina Faso, Costa de Marfil, Guinea-Bisáu, Malí, Níger, Senegal y Togo. Todos coordinados por el Banco central de los estados de África Occidental (BCEAO)1
XAF (Franc de la Cooperation Financiére en Afrique Central): Camerún, Chad, República Centroafricana, Républica del Congo, Guinea Ecuatorial y Gabón. Coordinados por el Banco Central de los Estados de África Occidental (BCEAO)2
En términos de peso demográfico y económico, la zona CFA une a más de 200 millones de habitantes de África, casi un cuarto de la población del continente, y representa alrededor del 12% del PIB de África subsahariana. 3 Sin embargo la zona CFA no representa el motor económico del continente africano, papel que corresponde a países como Nigeria o Sudáfrica, pero si crea un bloque de integración monetaria consolidada y estable.
El peso geopolítico del CFA es ligado fundamentalmente a la concentración de recursos naturales de los países citados. Materias como uranio, petróleo, gas, cacao, algodón y oro, convierten la zona CFA en un espacio central en las cadenas globales de las materias primas hacia la Unión Europea, China, India y otros mercados emergentes.
China se ha convertido en los últimos años en el principal socio comercial. Con sus inversiones significativas en infraestructuras, energía y minería, se beneficia de la estabilidad del franco CFA. Aunque sin control directo sobre la política monetaria, China se aprovecha de la estabilidad y disciplina para expandir su actividad e influencia en la zona.
Francia mantiene su presencia económica significativa, está en un claro retroceso en comparación con décadas anteriores, pero sigue siendo el actor principal de su arquitectura monetaria: garantiza la convertibilidad del franco CFA frente al euro, condiciona las políticas macroeconómicas y conserva la presencia estratégica a través de inversiones, empresas y presencia militar4
Rusia no tiene ningún tipo de control sobre las políticas monetarias del franco CFA, pero utiliza la moneda para promover los discursos anticoloniales franceses en la región. Apoya grupos y gobiernos en la narrativa contra el ligado colonial francés, pero sin ofrecer ninguna alternativa solida y concreta.
La combinación de distintos factores como la continuidad histórica y territorial del CFA y el espacio geográfico estratégico (franja sahel-atlántica, donde confluyen los recursos naturales mas codiciados del siglo XXI), establecen en esta zona económica un cierto peso geopolítico y estabilidad económica. Un contexto económico favorable que por razones de estabilidad y pragmatismo, no facilita el cambio monetario, aunque este sea ocasionalmente promovido por aspiraciones políticas de distintos gobiernos africanos.
1,2 Fondo Monetario Internacional (IMF). Regional Economic Outlook: Sub-Saharan Africa
3 Banco Mundial. World Development Indicators
4 Pigeaud & Sylla. L’arme invisible de la Françafrique: Une histoire du franc CFA. La Découverte.2018
Ventajas y desventajas estructurales del franco CFA
Desde una perspectiva de económica internacional, su existencia por más de siete décadas demuestra que el sistema ha generado beneficios estructurales para los estados miembros. Las ventajas pueden concentrarse en: estabilidad macroeconómica, credibilidad externa, integración monetaria entre países y reducción de riesgos.
El principal argumento a favor del franco CFA es su contribución a la estabilidad de los precios. El régimen de cambio fijo, respaldado por la garantía de convertibilidad francesa, constituye una estabilidad y disciplina monetaria que ha limitado históricamente las inflaciones y la competitividad con otras realidades económicas no pertenecientes a la zona CFA.
Esta estabilidad reduce la probabilidad de crisis financieras que pueden desestabilizar realidades políticas frágiles.
La paridad fija con el euro y el respaldo por parte del Tesoro francés, proponen confianza frente a los mercados internacionales y reducen las percepciones de riesgos. Todo eso facilita el acceso a los mercados internacionales e inversiones extranjeras directas en los países miembros. Un claro ejemplo donde la disciplina financiera ayuda y compensa la instabilidad institucional de ciertos países. La existencia de una moneda común reduce los costes de transacción y favorece la coordinación macroeconómica.
La legitimidad y existencia del franco CFA dependen de que estos beneficios sean percibidos superiores y ventajosos frente a los costes de plena soberanía económica. La estabilidad y credibilidad externa conllevan una pérdida de autonomía monetaria: El CFA está anclado al euro, lo que impide a los estados miembros de variar el valor libremente de su moneda, devaluarlo para aumentar la competitividad de las exportaciones o para estimular la economía interna. La política monetaria está subordinada a decisiones externas, atada a la estabilidad del euro y a la estrategia del Tesoro Francés.
La supervisión monetaria externa, impide a los gobiernos africanos implementar políticas industriales en plena autonomía y poder decisional, ajustes de gasto públicos frente a posibles crisis e inflaciones. Estas limitaciones no hacen otra cosa que condicionar los gobiernos y sus políticas internas.
¿En el 2026, es el Franco CFA considerado un instrumento colonial?
El franco CFA es históricamente un símbolo de la era colonial francesa, pero su existencia actual con las transformaciones que ocurrieron a lo largo de los años, lo convierten en un caso que dificulta su definición hoy en día.
Creado en el 1945 para consolidar la integración monetaria de los territorios coloniales dentro del sistema financiero francés, sus objetivos eran garantizar la estabilidad de la economía de las colonias africanas, asegurar el control económico desde Francia y facilitar el flujo de las materias primas hacia París. El resultado era un instrumento colonial, diseñado para mantener influencia sobre los territorios africanos.1
Tras las independencias de los años sesenta, la moneda no desapareció, hubo un proceso de “conversión” como instrumento de cooperación monetaria. Se establecieron bancos centrales regionales africanos y ciertas reformas estructurales que redujeron el control directo desde París, como los depósitos obligatorios de reservas al Tesoro francés, práctica que ha ocurrido hasta el 2019.2
Hoy en día, el franco CFA se convierte en un instrumento poscolonial, donde las soberanías de los estados africanos coexisten con una cierta dependencia estructural por parte de un actor externo. Cualquier debate sobre su existencia futura, deberá coger en consideración los beneficios económicos y financieros frente a los costes simbólicos y de plena autonomía.
Una hipotética reducción drástica de la influencia europea comportaría fuerte volatilidad, riesgo de inflación y perdida de confianza de inversores. Aumentaría el protagonismo de actores como China y Rusia, dispuestos en invertir o condicionar acuerdos, más la necesidad de construir desde cero la credibilidad y estabilidad monetaria.
El franco CFA, por su historia y las implicaciones que conlleva se puede considerar mucho más que una moneda: Es un instrumento de integración regional y de estabilidad económica en ciertas realidades de fragilidad institucional; Un mecanismo de influencia estructural y económica que vincula los estados africanos miembros con la Unión europea; Un símbolo poscolonial y político, cuya legitimad y uso dependen de los beneficios frente a los costes de autonomía.
Desde una perspectiva de geopolítica estratégica, comprender el CFA es comprender como la economía se combina con el poder, la historia y la competencia internacional, y porque sigue siendo un actor central en la configuración del orden africano contemporáneo.
1 Pigeaud & Sylla. L’arme invisible de la Françafrique: Une histoire du franc CFA. La Découverte.2018
2 Communiqué conjoint France–UEMOA, Réforme du franc CFA, 2019




