España ha decidido duplicar su flota de satélites espía mediante el nuevo programa que ampliará las capacidades del actual sistema PAZ, una apuesta que refleja un salto decidido hacia la autonomía estratégica en el dominio espacial. La ampliación con nuevos satélites radar no solo permitirá obtener inteligencia de alta resolución en cualquier condición, sino que también posiciona al país en un terreno geopolítico donde la vigilancia orbital es clave para anticipar riesgos, proteger infraestructuras críticas y reforzar su influencia internacional. En un contexto global cada vez más competitivo, esta decisión no es solo un avance tecnológico: es una declaración política sobre el lugar que España aspira a ocupar en la seguridad del siglo XXI.

¿Es la Falange el único partido de la derecha que mantiene un discurso crítico con el sionismo político y prioriza los intereses nacionales de España?
¿Qué significa hoy defender los intereses nacionales? Para algunos será una cuestión de principios; para otros, de puro realismo político. Es posible que, en un mundo de alianzas, interdependencias y



