/ /
Artículo
/

Irlanda: el eslabón débil en la cadena de seguridad europea

El uso de Irlanda como terreno fertil para la penetración de la guerra híbrida rusa inquieta en Europa

La República de Irlanda siempre se ha caracterizado por un marcado carácter pacifista y antimilitar. El país celta ha hecho de la neutralidad su bandera diplomática como salvaguardia histórica ante su antiguo colonizador británico, y siempre se ha mostrado reticente a una adhesión a la OTAN. Las Fuerzas de Defensa de Irlanda (Irish Defense Forces) contaban con apenas 10.000 efectivos en 2023, y el gasto pírrico de solo un 0,2 % del PIB por parte de Dublín en Defensa convierte a Irlanda en uno de los países con los ejércitos más limitados de Europa. El tradicional contexto de seguridad irlandés, una vez derrocada la idea de una nueva confrontación con el histórico rival británico, motivaba esta falsa idea de seguridad.

Sin embargo, y desde el inicio de la guerra de invasión rusa en Ucrania, la isla verde se está convirtiendo en un peligroso «eslabón débil», en un momento en que Europa no se lo puede permitir. Y la problemática es que Rusia conoce y explota esta debilidad: ya en 2022, a las vísperas de la «Operación Militar Especial», la flota rusa anunció maniobras en el extremo oriental del Atlántico, en la zona marítima económica exclusiva irlandesa. Las incursiones rusas en Irlanda han ido in crescendo, así como demuestra la preocupante presencia continuada del Yantar, un buque espía ruso especializado en el espionaje submarino vagando a sus anchas de forma reiterada por las costas irlandesas, o la casi penetración de un submarino ruso en el puerto de Cork, en 2023. La nave rusa solo cesó en su tentativa de entrar en el puerto tras ser detectada y hostigada por una nave antisubmarina y un helicóptero de la Royal Navy británica. 

La debilidad de Irlanda y su fragilidad ante la penetración de la guerra híbrida rusa a través de su territorio son motivo de inquietud para el Reino Unido y la Unión Europea, como declaró tajantemente Margrether Vestager, antigua vicepresidente de la Comisión Europea, durante una visita a Dublín en el año 2022: Irlanda tiene una responsabilidad, como todo el resto. Nadie puede ser el eslabón débil de nuestra cadena de protección.»

El nuevo paradigma ha obligado a Dublín a mover ficha: el 25 de febrero pasado, Helen McEnte, ministra de asuntos exteriores y de defensa de la República de Irlanda anunció la publicación de la primera Estrategia Nacional de Seguridad Marítima en la historia del Estado Irlandés, así como la estrategia 2026-2030 para reforzar las capacidades de la Marina Irlandesa y reforzar la cooperación bilateral con los dos actores más implicados en la seguridad irlandesa, Francia y el Reino Unido.

La estrategia busca permitir que navíos británicos y franceses ayuden a reforzar la vigilancia de los mares irlandeses y una mayor implicación de las Fuerzas de Defensa irlandesas en la Fuerza expedicionaria conjunta para la defensa y vigilancia del Mar del Norte, Atlántico occidental y Báltico, en la cual participan Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Islandia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega y Suecia. El objetivo es claro: Europa debe estar preparada frente a Putin, y no es tolerable que la debilidad de Dublín permita a Moscú un espacio para seguir atacando y buscando debilitar a Europa. 

01cortado.jpg-

David Cardero Ozarín

Comparte este artículo:

Publicaciones recientes

La geometría del declive

En marzo de 2026, la parálisis de las instituciones multilaterales es un hecho. La incapacidad de los Estados para resolver conflictos internos ha trasladado el peso de la política exterior

Leer >>