En el mundo hay muchos tipos de soft power o poder blando, como la cultura, la lengua, la literatura o el cine. Es una influencia mucho más discreta de la que vemos diariamente en las noticias o leemos en los periódicos, pero hoy en día hay una que resuena en nuestras televisiones, teléfonos y playlists: la música.
La música tiene la capacidad de unir a las personas de formas únicas, es un lenguaje universal que no entiende de barreras. La música ha servido de himno y ha tenido simbolismos profundos dentro de conflictos sociales o políticos. Tenemos el caso de Imagine, de John Lennon, que se ha utilizado como protesta o reivindicación para ciertos conflictos y sucesos.
El soft power es un término que surge en los 90 por parte de Joseph S. Nye Jr., en el libro “Bound to Lead: The Changing Nature of American Power (1990)”. Este poder blando permite influir y atraer a las masas, y proyectar una buena imagen a otros países. Muchas veces el gobierno no planea esta estrategia, pero eso no significa que no se pueda desarrollar.
Durante años hemos tenido casos muy notorios de soft power, como la influencia de la música surcoreana, el K-pop. Desde 1999, se conoce al crecimiento de la cultura coreana como Hallyu (Ola coreana), que se entiende desde la industria del entretenimiento, con el K-pop, K-dramas o eventos culturales. En un principio, el Hallyu fue un éxito de forma sorprendente y espontánea, sin control ni influencia del gobierno. Una vez que este fenómeno empezó a tener éxito, el gobierno decidió impulsarlo y utilizarlo para beneficiar al país, invirtiendo en la cultura y apoyando al público.
Hace pocos días fue la Super Bowl, un partido final del campeonato de fútbol americano, también muy conocido por su medio tiempo, donde artistas de todo tipo de estilos y nacionalidades han pasado enviando su mensaje. En 2025 actuó Kendrick Lamar, y la polémica no se quedó atrás, con un mensaje poderoso que decía más entre líneas. Este año, la polémica ha vuelto con Bad Bunny.
Desde hace unos meses, muchos periodistas, políticos y figuras relevantes están criticando la figura de ICE, el Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos. ¿Por qué en la administración de Trump están haciendo tanto ruido? Desde que Donald Trump asumió el poder, en enero de 2025, la cifra de agentes subió de 10.000 a 22.000 debido a campañas de reclutamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Las redadas de ICE están siendo una de las situaciones más temidas por los inmigrantes o extranjeros que viven en Estados Unidos, donde estos agentes han llegado a matar. Uno de los casos más criticados fue la detención de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años que fue detenido en Minnesota cuando regresaba de la escuela con su padre. Las fotos de Liam dieron la vuelta al mundo.
Debido a esta situación tan complicada para la inmigración, la elección de Bad Bunny para actuar fue una apuesta sorprendente y reivindicativa. Sumado a este panorama tan caliente, en los Grammys Bad Bunny dijo “ICE fuera” en su discurso. Donde parecía que iba a ser un espectáculo de indirectas y ataques con fuego, Bad Bunny aprovechó el descanso de medio tiempo para hacer una reivindicación cultural, impulsando la identidad, con banderas de toda América y con un mensaje claro: “Juntos, somos América”.
Bad Bunny aprovechó para mandar un mensaje político de unidad entre un mismo continente que parece roto y que ha olvidado que hablamos de personas.
La música es política, porque el arte es parte fundamental de nuestra vida y de lo que nos representa. Pensar que la música no es una herramienta de soft power sería cerrarse a nuevas estrategias y quedarse atrás. El arte va a estar siempre influenciado por nuestras rutinas, nuestros pensamientos y nuestros hechos. Pensar que la música es algo externo a la política sería vivir en un mundo perfecto y fantasioso, que no sería real, porque somos seres humanos imperfectos que solo queremos expresarnos. Por ello, no debemos olvidar que nuestras palabras y acciones tienen eco, independientemente del ámbito.
“The only thing more powerful than hate is love”.
– F




