En la crisis política desatada entre Italia y España, entre los gobiernos Meloni y Sánchez, hay un tercer actor que conviene conocer. El hombre llamado a ser la pesadilla de Giorgia Meloni, la nueva estrella emergente de la derecha italiana: el ex general y líder del nuevo partido Futuro Nazionale, Roberto Vannacci.
Roberto Vannacci, nacido en la localidad de La Spezia, en la costa de Liguria en 1968, dista mucho del político italiano medio. Posee 3 carreras universitarias en ciencias estratégicas, relaciones internacionales y diplomáticas y ciencias militares; es políglota (habla 5 idiomas) y tiene una carrera impecable en las Fuerzas Armadas.
En una clase política italiana muchas veces criticada por ser “cementerio de dinosaurios”, Vannacci ha surgido como un auténtico “outsider”. Su trayectoria militar, como zapador paracaidista en el 9º regimiento de élite “Col Moschin”, despliegues en Somalia, Yemen, Irak y Afganistán, mando de la brigada paracaidista “Folgore” y del destacamento italiano en la operación internacional para el derrocamiento del Estado Islámico (Daesh) le otorgan un aura de hombre de acción, habituado a liderar, tomar decisiones difíciles y poder confrontar situaciones extremas, sin pelos en la lengua.
Pero es precisamente esta locuacidad la que le ha convertido en provocador y auténtico polarizador de la sociedad transalpina: declaraciones incendiarias como “Mussolini era un estatista”, “No creo que el aborto sea un derecho”, “Reivindico el derecho al odio” «Los homosexuales no son normales, hacéroslo ver» y crítica mordaz a personajes públicos como la deportista italo-beninesa Paola Egonu, estrella de la selección italiana de voleibol, de la que dice “puede que tenga la ciudadanía italiana, pero sus rasgos somáticos no representan la italianidad”.
Pero sin duda, el hecho que cambiaría la historia para Vannacci es la autopublicación de su libro y manifiesto político “Il mondo al contrario” en Amazon, en agosto de 2023. Un volumen sin eco mediático y sin apoyo de una gran casa editorial llamado a la más absoluta irrelevancia… hasta que capturó la atención del periodista del periódico La Repubblica «Matteo Pucciarelli».
Pucciarelli analizó fragmentos del libro, criticando abiertamente algunos pasajes, aquellos en los que Vannacci criticaba con dureza la inmigración, el multiculturalismo, el movimiento LGTB, el uso del lenguaje inclusivo y toda la ideología del “políticamente correcto”.
En un ejemplo perfecto de “Efecto Streisand”, el morbo y la provocación hicieron que el libro se volviese viral y Vannacci entrase a formar parte del debate público y político italiano, siendo odiado por muchos y criticado por hacer declaraciones contrarias a la supuesta neutralidad que se exige en las Fuerzas Armadas italianas, pero apoyado por tantos otros, que lo empezaron a considerar como alguien que “habla sin filtros” y un “soplo de aire fresco” en el establishment político transalpino.
“Il mondo al contrario”, ahora con la aureola de manifiesto político, se agota en las librerías al mismo ritmo que crecen las críticas al mismo, llegando a convertirse en un best-seller. El revuelo causado alcanzará hasta las más altas esferas del Ministerio de Defensa, con Guido Crosetto haciendo una declaración en la que consideraba las ideas de Vannacci como “estrictamente personales” y anunciando una investigación general por la supuesta socavación de la neutralidad política del general y el daño a la reputación del Ejército italiano.
Vannacci sería finalmente suspendido del Ejército durante 11 meses en febrero de 2024, reforzando todavía más su aureola de paladín por la libertad de expresión y del incómodo disidente, “el hombre que se atrevía a decir lo que todos pensaban, pero temían expresar en voz alta”.
Vannacci fundaría una asociación ligada al libro a inicios de 2024, emergiendo como un líder político. Sin embargo, su auténtico espaldarazo y salida a la arena política itálica serían a través de una Lega Nord de Matteo Salvini en horas bajas, que vio en Vannacci el auténtico revulsivo que necesitaba el partido para movilizar a su electorado.
Matteo Salvini incluso lo propuso como cabeza de cartel de La Lega para las elecciones europeas de 2024. Los votos directos para Vannacci serían de 500.000, convirtiéndolo en uno de los grandes vencedores de los comicios europeos en Italia y en la consolidación de su figura como uno de los grandes políticos emergentes en el país de la bota.
No obstante, la vieja aristocracia de la Lega, particularmente aquellos más cercanos a la “vieja línea” autonomista de la Padania, nunca terminó de ver con buenos ojos al recién llegado, y enseguida Matteo Salvini empezó a ver a su protegido como auténtica amenaza a su propio liderazgo. Pero Roberto Vannacci había llegado para quedarse, y suponía un nuevo gallo en el corral del centro-derecha. Entre medias, el general sería finalmente apartado del servicio activo del Ejército, centrándose ya por completo en su trayectoria política.
Habiendo amortizado su periodo en la Lega, en febrero de 2026 crea su partido, “Futuro Nazionale” (FN), en Roma: Vannacci no estará solo en esta aventura, atrayendo consigo algunos exponentes de la Lega y otras personalidades políticas ligadas a la esfera del centro-derecha y la derecha social italiana. Un partido nuevo que construye su ideología y programa a partir del armazón de la Fundación “Il mondo al contrario”, con ideas que giran en torno a la independencia política, económica y cultural de la nación, la lucha contra la inmigración ilegal, la oposición a la globalización y una crítica feroz a la Unión Europea, considerada un “obstáculo para la soberanía italiana”. Unas ideas que se sintetizan a través del acrónimo V.I.T.A.L.E.
- V- VIRTUD- espíritu del sacrificio y y sentido del deber,
- I- Identidad: “Italia primero”. Defensa de las fronteras y de la identidad cultural tradicional italiana.
- T- Tradición- Defensa de la raíz cristiana y católica de Italia contra el multiculturalismo
- A- Amor, entendido en apoyo a la familia tradicional y lucha contra la ideología de género y las políticas contrarias al fomento de la natalidad.
- L- Libertad de expresión y libertad económica contra las políticas verdes impuestas por Europa.
- E- Entusiasmo, apoyo a la meritocracia y contraria al asistencialismo del Estado.
Muchos tildan a FN de populismo clásico de ultraderecha, con pocos pilares en el programa político pero con gran impacto social: conceptos como nación, seguridad, soberanía, familia y control de la inmigración.
Pero sin duda el concepto estrella es “Re-migración”: el retorno, por las buenas o las malas, de los inmigrantes ilegales y de aquellos que, incluso estando legalmente en territorio italiano, no comparten –según los estándares de FN- los valores, cultura e identidad del país de acogida. Un instrumento necesario, enarbolado por los principales partidos políticos de ultraderecha en Europa, para proteger la cohesión nacional, pero que supone una amenaza para garantías y derechos recogidos en la Constitución.
Desde febrero, Futuro Nazionale se ha lanzado a la conquista del electorado italiano, con la vista puesta en los comicios que tendrán lugar en 2027. Vannacci se ha convertido en un maestro de la comunicación: todo desplante, desprecio de sus adversarios políticos han sido aprovechados por Vannacci para reforzar su figura. La clásica paradoja de que cuanto más críticas algo, más poderoso y popular se vuelve”, paradoja aprovechada por el exmilitar de forma magistral para reforzar su mensaje, incendiar la población y llegar a más votantes.
Y lo cierto es que Futuro Nazionale está despegando, para terror de Meloni y la tríada que sostiene su gobierno. Las encuestas dan a Vannacci un 4-5% en los sondeos electorales, una horquilla crítica para revalidar o no un gobierno de derechas, y FN ya cuenta con 100.000 afiliados, el 3.º partido político italiano por número de adeptos.
FN ha sabido elaborar una estructura capilar a lo largo de toda Italia aprovechando los comités locales ligados a la fundación de “Il mondo al contrario” y está consiguiendo captar recursos económicos (hasta 300.000 € recaudados en solo 5 meses). Diversos parlamentarios de La Liga y otros partidos que se habían presentado en una lista libre en Lombardía en los comicios de 2022 se han unido a FN, ganando ya visibilidad en las instituciones a través de un “Proto-grupo mixto”, incluso antes de las elecciones del año próximo.
Un aumento exponencial de Futuro Nazionale y de Vannacci que preocupa a Giorgia Meloni, que ve en la magnética figura del exmilitar un espejo del propio éxito que llevó a Fratelli d’Italia al Palazzo Chigi.
Un ascenso meteórico de un militar cuyo libro se volvió un movimiento, cuyo movimiento se ha vuelto un partido, y cuyo partido está haciendo temblar los cimientos actuales de la derecha italiana. Una crisis entre Roma y Madrid que se debe leer también sobre la base del “Huracán Vannacci”, cuya sombra preocupa, y mucho, a Giorgia Meloni.




