Rusia ha lanzado un nuevo ataque contra una de las estructuras más sensibles de Ucrania. Un dron ruso alcanzó la sede central del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), situada en la calle Volodímirska de Kiev. Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el ataque estaba dirigido contra la oficina del jefe del organismo, Oleksander Poklad.
El impacto también afectó a una cafetería y una pastelería situadas en las inmediaciones. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó de que siete personas resultaron heridas en el barrio de Shevchenkivski, seis de las cuales tuvieron que ser trasladadas a un hospital. El ataque vuelve a evidenciar la capacidad rusa para alcanzar objetivos estratégicos en el corazón de la capital ucraniana.
Zelenski ordenó al jefe del SBU preparar una respuesta contra Rusia y planteó la posibilidad de una acción de carácter «simétrico». El golpe contra la sede de uno de los principales servicios de inteligencia de Ucrania eleva todavía más la tensión y demuestra que la guerra continúa alcanzando objetivos cada vez más sensibles en ambos bandos.
(imagen creada con IA)




