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Saab JAS 39 Gripen: Alas suecas para la renovación de la Fuerza Aérea Canadiense

El caza avanzado sueco se postula frente al F35 americano en Canadá

Suecia cuenta con una de las industrias de defensa más versátiles y potentes de Europa. Ninguna nación, a excepción de Francia, cuenta con la capacidad de Estocolmo para nutrir las capacidades de su ejército de forma autónoma y convertirse en un seductor socio exportador: fusiles de asalto, vehículos de combate, sistemas de artillería, sensores…hasta submarinos de combate.

Pero ningún sistema como el caza avanzado Saab JAS 39 Gripen para ilustrar la innovación, prestaciones y versatilidad del I+D+i escandinavo. Situado en esa “vía intermedia” entre el Dassault Rafale, de titularidad gala y el Eurofighter paneuropeo, el Gripen está proyectado y diseñado en Suecia, pero contando con tecnología foránea, como el radar AESA Raven ES-05 británico, que a su vez cuenta con componentes estadounidenses. Un fantástico avión de la llamada “4,5 generación” que, sin llegar a los extremos de los cazas más avanzados como el F35 o el Sukhoi 57, puede codearse sin problemas con contendientes como e estadounidense F-16 Block 70 o sus “primos” europeos ya muncionados, el Rafale, y el Eurofighter.

Pero lo más interesante es que sus fantásticas capacidades y sobretodo polivalencia (inclusive transferencia de tecnología y partes de su ensamblaje a los principales países compradores) lo están convirtiendo en una pieza codiciada para la exportación: Sudáfrica, Hungría, República Checa, Tailandia, Reino Unido, la propia Suecia… hasta el lucrativo contrato para la renovación de la Fuerza Aérea Brasileña, que incluye la construcción y ensamblaje del Gripen en las fábricas del conglomerado Embraer en el país carioca.

Ahora, el Gripen se plantea conquistar Canadá: cada vez más voces desde el país norteamericano hablan del deseo de Ottawa de cambiar el contrato de renovación de su fuerza aérea, que originariamente constaba de la compra de 88 aparatos F35A, por una compra mixta de 30 F35A para los requisitos más exigentes de la OTAN y del NORAD (North American Aerospace Defence Command, el mando conjunto americano-canadiense para la protección y vigilancia aérea del espacio aéreo en América del Norte) y 60 Grippen para el resto de renovación de su flota.

La solución sueca es una decisión estratégica para Canadá, puesto que al norte del lago Michigan no olvidan las bravatas de Trump acerca del “Estado nº51”: es necesario limitar la dependencia del amigo-no-tan-amigo del Sur, hay que diversificar alianzas y la transferencia tecnológica (incluyendo la fabricación de Grippen en Canadá para enviar a reforzar las huestes de la Aeronáutica ucrainiana) con Saab suena prometedora.

Un golpe simbólico a Trump…y un proyecto, el del Grippen, al que hay que mirar con atención, en un momento en el cual el FCAS está muerto y enterrado y el CGAP anglo-italo-nipón se encuentra en un momento crítico. No dejaremos de hablar en los próximos tiempos del Grippen, que va camino de convertirse en la tercera mayor exportación de la historia del Reino de Suecia…tras Abba e Ikea.

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David Cardero Ozarín

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