No corren tiempos sencillos para el sector de la enseñanza superior: la implementación de la IA en los entornos educativos y laborales supone una auténtica revolución a la hora de programar la docencia. Se debe seguir cuidando la iniciativa, el pensamiento crítico y la curiosidad intelectual de los alumnos, en un momento en el cual la IA propone soluciones fáciles y bien construidas, a tan solo unos clics y un prompt de distancia: la temida «rendición cognitiva» que tanto inquieta a la comunidad educativa global.
Al mismo tiempo, la competición geopolítica y la rivalidad entre estados han dificultado en gran medida los programas de intercambio y movilidad internacionales.
Sin embargo, en este panorama complejo, un país está consiguiendo, no sólo atraer al mejor talento estudiantil, sino hacer de esta “Diplomacia de la Universidad” uno de los mejores vectores de soft power a nivel global. Corea del Sur, que ha convertido al sector de la educación superior en uno de los mejores embajadores de la excelencia surcoreana en el mundo, al mismo nivel que el K-POP, los K-Dramas y la gastronomía.
Seúl, con sus universidades de prestigio, vida urbana y cultural vibrante, programas educativos de excelencia (no es una casualidad que Corea del Sur se mantenga siempre en el top 10 del informe PISA año tras año) y un coste de la vida reducido en comparación con las grandes metrópolis europeas y estadounidenses, se está convirtiendo en la gran capital de la educación en Asia-Pacífico y el mundo. Así lo mostró un reciente artículo publicado por el Financial Times, en el que se ponía en relieve cómo la capital surcoreana ya había desbancado a grandes ciudades con ateneos de prestigio como Nueva York, París o Londres en cuanto a número de estudiantes internacionales.
Las estadísticas muestran un aumento espectacular de hasta del 69% de estudiantes internacionales en Corea del Sur en el periodo 2023-2026, para alcanzar aproximadamente los 307.000 alumnos con pasaporte extranjero. Un aumento sin precedentes que también muestra los cambios en la situación global, con cada vez más estudiantes provenientes de países europeos o de Norteamérica sin ninguna vinculación cultural o familiar con el país asiático.
Según la Encuesta sobre la residencia y el empleo de los inmigrantes de 2025, realizada por el Ministerio de Datos y Estadística de Corea del SUR (MODS) y el Ministerio de Justicia, la principal razón por la que los extranjeros con estatus de estudiante eligieron Corea como destino para estudiar fue «por la excelencia del plan de estudios (34,0 %)». A esta razón le seguían «porque el campo de interés encaja bien con las titulaciones que se imparten en Corea (20,5 %)» y «porque un título coreano facilita la inserción laboral (10,1 %)».
Mantener y asegurar que Seúl siga siendo una ciudad sexy para los estudiantes internacionales es una prioridad estratégica para el gobierno metropolitano. La ciudad de Seúl ha anunciado planes para ampliar la cooperación con universidades, empresas e instituciones privadas con el fin de reforzar las políticas de conciliación estudio-trabajo y la incorporación al mundo del trabajo, lo que permitirá a los estudiantes internacionales y a los jóvenes con talento disfrutar de los estudios, el empleo, el emprendimiento y la vida cultural de la ciudad, al tiempo que se integran en la comunidad local.
Una estrategia que incluye la colaboración reforzada de los entes municipales y las universidades de la ciudad para lanzar una ambiciosa campaña de captación de talento global, buscando atraer hasta 1.000 jóvenes talentos de las materias STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas) y potenciar la “Marca Seúl”, a través de la participación de las universidades de la ciudad en ferias universitarias por todo el mundo. Por si fuera poco, la ciudad colabora para lanzar canales de empleo, oportunidades de prácticas y enlaces con start-ups coreanas específicos para los estudiantes internacionales del sector tecnológico y de la inteligencia artificial.
El alcalde de Seúl, Oh Se-hoon, ha declarado: «Seúl se está convirtiendo en una ciudad global que ofrece nuevas oportunidades a los jóvenes de todo el mundo». Y ha añadido: «Potenciaremos aún más la competitividad urbana única de Seúl, donde la cultura, la educación, las industrias y el empleo puedan generar un círculo virtuoso, y seguiremos aplicando estrategias para atraer y fomentar el talento global».
La iniciativa de la capital se enmarca en una auténtica ofensiva por parte del Gobierno Surcoreano por la Educación superior global, con la ejecución del Plan del Ministerio de Educación lanzado en 2023 del plan “Study Korea 300k” que buscaba atraer hasta 300.000 estudiantes extranjeros para 2027 y consolidar la posición del país como uno de los Top-10 destinos globales para estudiar en el extranjero.
Ahora que el objetivo ha sido cumplido, el interés del gobierno es enfocar esta política de captación de talento hacia una “transición cualitativa” que busque, no sólo brindar a los estudiantes una gran oportunidad en las excelentes instituciones académicas del país, sino fomentar su incorporación al empleo y su establecimiento definitivo en el país. Según estadísticas del Ministerio de Trabajo, sólo un 33,4% de los graduados extranjeros elegibles para trabajar en Corea encontró trabajo tras su paso por la universidad coreana. El desafío para Seúl no es sólo que los talentos del mundo vengan y se formen, sino que se queden. No obstante, el ejemplo de apertura de Corea es un ejemplo para la movilidad estudiantil internacional puesta a prueba por las turbulencias geopolíticas.
El sueño universitario ya no pasa por los cuidados jardines de Harvard ni por los elegantes edificios de la Sorbona, sino por los vibrantes neones de Seúl.




