El director de la CIA, John Ratcliffe, ha viajado este martes a Moscú para mantener reuniones con responsables rusos, en una visita que no había sido anunciada previamente. Su llegada coincidió con el inusual aterrizaje de un C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense en el aeropuerto de Vnukovo.
El avión llegó procedente de Riga, después de que la operación se iniciara desde la base estadounidense de Joint Base Andrews, cerca de Washington. Antes del viaje, Estados Unidos incluso pidió a Ucrania que evitara ataques en determinadas zonas de Rusia durante los días en los que un alto funcionario un estadounidense estaría desplazándose a Moscú.
Por ahora, ni Washington ni Moscú han explicado qué ha ido a negociar Ratcliffe ni con quién se ha reunido. La visita resulta especialmente significativa: es el primer viaje conocido de Ratcliffe a Rusia como director de la CIA y el primero de un jefe de la agencia a Moscú desde la visita de William Burns en 2021, pocos meses antes de la invasión de Ucrania.




