En apenas dos semanas se cumplirán 4 años de guerra de invasión rusa contra Ucrania. Lo que prometía ser un rápido e indoloro sometimiento de Kiev y descabezamiento del gobierno de Ucrania, la llamada “desnazificación” en la dialéctica oficialista de la Operación Militar Especial, ya ha superado ampliamente en duración los combates del Ejército Rojo soviético contra la Wehrmacht alemana. Y lo que es peor: en el crisol de la guerra, Ucrania ha descubierto su consciencia nacional y su identidad como pueblo y como sujeto político. Una catástrofe para la dialéctica putiniana del “Rusky Mir” (el mundo ruso) y el rol del Rus de Kiev como raíz de la gran colectividad eslava.
4 años de guerra que están haciendo mella en Ucrania, con cientos de miles de bajas entre combatientes y población civil, y un ataque ruso sistemático a los sistemas de energía de Ucrania que ponen en jaque al pueblo ucraniano, en lo más duro de uno de los más arduos inviernos que se recuerdan en la historia reciente del país.
Y sin embargo, el tesón y la resistencia ucraniana resisten. Y en aquellos territorios caídos bajo el yugo ruso, la resistencia se organiza. De entre todos los movimientos de resistencia civil en la Ucrania ocupada, pocos hay tan originales y curiosos como el Zla Mavka, un movimiento ucraniano de resistencia no violenta compuesto exclusivamente por mujeres en la ciudad ocupada de Melitópol, en el Oblast de Zaporiyia, que empezó a comienzos de 2023 tras la caída de la ciudad.
Inspirándose en la Mavka, un espíritu femenino tradicional del folklore ucraniano que habitaba en el bosque y atraía seduciendo a los jóvenes para llevarlos a lo profundo del bosque, para luego “hacerlos cosquillas” hasta la muerte, el movimiento Zla Mavka se hizo conocido por su activismo gráfico feminista, en el cual a través de campañas coloridas pero mordaces hacen ver a los ocupantes rusos que podrán haber conquistado su ciudad, pero que nunca conquistarán su deseo de independencia.
Zla Mayka, no sólo se dedica al activismo gráfico, sino a mantener vivo el testimonio de cientos de mujeres ucranianas sobre los abusos, torturas y asesinatos cometidos en nombre de Moscú en la Ucrania ocupada a través de lo que llaman ellas “Diarios de la ocupación”.
Una intrépida resistencia que opera tanto online como sobre el terreno, en los territorios de Ucrania ocupados por Rusia. Sus activistas arriesgan la vida para difundir carteles de resistencia, panfletos y otros materiales por las ciudades y pueblos ocupados. Sus integrantes se benefician de la misoginia profundamente arraigada en las fuerzas de ocupación, que nunca sospechan que las mujeres puedan desempeñar un papel tan activo en la resistencia. Asimismo, Mavka coordina y dirige sus operaciones a través de chatbots en Telegram, a través de los cuales permite a sus activistas abrir “gabinetes” en los que interactúan con los líderes del grupo, quienes les asignan actividades de resistencia y de comunicación con el Ejército ucraniano. En todo momento, las identidades se mantienen en el anonimato por ambas partes, algo vital para llevar a cabo acciones dentro de los territorios ocupados, donde el riesgo de detención por parte de Rusia es constante.
Ingenio, color y sobre todo un deseo indomable de libertad para las mujeres de Ucrania. ¡Así es Zla Mavka!




